Tour de 3 días por el Salar de Uyuni

Si estas planeando un viaje al Salar de Uyuni y tienes muchas dudas rondando en tu cabeza, en este post te cuento mi experiencia viajando sola al Salar de Uyuni, lo bonito y no tan bonito de este viaje y algunos consejos que te ayudarán a no cometer errores para que puedas disfrutar al máximo tu viaje.

Para poder llegar al pueblo de Uyuni yo tomé un bus nocturno desde La Paz, llegué al pueblo a eso de las 5 am. Mi idea era esperar en el terminal hasta que abran las agencias pero… ¡Vaya sorpresa!.

El bus me dejó en la misma calle porque no existía ningún terminal y, ni bien bajas, hay un montón de jaladores esperándote para invitarte a sus negocios. 

Obviamente yo no quería gastar en un hostel, así que decidí aceptar ir a una cafetería para esperar ahí hasta que amaneciera.

Todo estaba oscuro y el jalador me indicó que siguiera a otra persona que me llevaría a la cafetería, me entró un poco de temor seguir a un desconocido por calles vacías y de madrugada, aparte sentí que el lugar quedaba lejos (en la mañana me di cuenta que era imaginación mía) y, por la fachada del sitio, parecía un lugar abandonado, pero, felizmente, cuando entré vi a otros viajeros y el alma se me regreso al cuerpo, así que me senté a esperar. 

Las agencias, una ruleta de la suerte

Ni bien salí de la cafetería un montón de jaladores ya estaban insistiéndome para hablar con ellos, consulté en algunos lugares y al final me decidí por una agencia que estaba en mi lista de candidatos, me cobraron 650 bolivianos por 3 días, pero no me incluía ni la ducha caliente del primer día, ni la entrada a la reserva que son 150 bolivianos extras, tampoco la entrada a las aguas termales. Luego entendí que todo era cuestión de negociar.

Durante el tour me enteré que mis compañeros de viaje pagaron diferentes precios, y aquí viene mi conclusión: depende mucho de la agencia que escojas para que tu viaje sea una buena experiencia o tu peor pesadilla, escuché tantas historias de terror de otros pasajeros que uff, todo parecía una ruleta de la suerte. 

En mi agencia solo éramos dos personas para el tour de 3 días así que nos juntaron con otras 4 personas de otra agencia en un Jeep, todo quedó a manos del conductor que nos había tocado y ya no de la agencia.

Cementerio de trenes

Pensar en la idea de convivir con 5 desconocidos durante 3 días fue un poco intimidante, especialmente porque no soy muy sociable que digamos, pero sólo es cuestión de tomar decisiones democráticamente para pasarlo bien durante todo el viaje. Por ejemplo, es buena idea turnarse entre todos para poner la música que les gusta.

Llegamos a nuestra primera parada que fue el cementerio de trenes, recuerdo que había un montón de gente tomándose fotos, nunca nos explicaron porque había trenes abandonados ahí pero es un lugar interesante.

Les recomiendo llevar bloqueador, lentes para el reflejo del salar y ropa de abrigo si es que van a hacer el tour de 3 días.

Salar de Uyuni

No se imaginan mi cara de felicidad cuando empecé a ver a lo lejos el Salar de Uyuni desde la ventana. ¡No podía creer que iba a conocer la salina más grande del mundo!

Yo fui la primera semana de Marzo y encontré el efecto espejo, en realidad tuve mucha suerte.

Qué ganas tenía de conocer este increíble lugar, estar ahí parada en el salar mas grande del mundo fue una de las mejores experiencias de mi vida. Es un lugar impresionante dónde regresaría muchas veces más, y lo mejor es que no necesitas un presupuesto elevado para conocerlo, Bolivia es uno de los países mas baratos de Sudamérica.

Tuvimos mucho tiempo para tomarnos fotos, apreciar todo y ser felices. En ese momento ya todos habíamos agarrado confianza y la verdad es que formamos un bonito grupo.

Dormí en un hostel hecho de Sal

Se terminaba el primer día del tour con un espectacular atardecer y llegó la hora de conocer el hostel donde nos quedaríamos la primera noche. Yo estaba entusiasmada porque quería sentir la experiencia de dormir en un hostel construido de sal y, siendo sincera, superó mis expectativas. El lugar era limpio, caliente y cómodo.

Cuando llegamos ya habían varios viajeros en el hostel. Algunos ya se habían ido a dormir y otros estaban haciendo cola para usar el único baño que había. 

A nosotros nos esperaba una rica cena: una sopa de casa y pollo con papas fritas. Para mi suerte, todas las comidas del tour fueron buenas y abundante así que no creo que sea necesario llevar mucha comida al tour y, si estás en modo mochilero desde hace meses, te sentirás en la gloria porque no tendrás que gastar nada extra en comida.

Una de las cosas que me preocupaba era no encontrar dónde cargar la cámara, la GoPro y el celular, pero felizmente habían muchos enchufes disponibles. También podías pedir agua caliente en la ducha con costo adicional y las camas tenían colcha extra.

El día más cansado del tour

No sé exactamente a cuantos lugares fuimos en el segundo día pero fue un montón.

La parte que más me costó fue cumplir un horario siempre. A veces quería quedarme más tiempo en un lugar para tomar fotos y escuchaba la frase: “subamos al auto que debemos continuar”.

Siento que al tener tantas cosas por ver en Uyuni se llega a disfrutar muy poco de los paisajes y siempre vas apurada para lograr ver todo en 3 días.

Fuimos a muchas lagunas, bajabas del Jeep y encontrabas un paisaje impresionante. También fuimos al árbol de piedra, es una formación geomorfológica que se creó debido a la erosión de un conjunto de rocas volcánicas por el viento.

Y para terminar este día con broche de oro fuimos a la Laguna Colorada, yo había vistos muchas fotos en redes sociales pero nada comparado a la realidad, simplemente impresionante.

En la segunda noche me tocó dormir en una casa familiar mucho más básica que la primera, pero también fue una buena experiencia. Éramos los únicos turistas y la familia encargada fue muy amable, para la noche vayan preparados porque hace un frío del carajo.

No disfrutamos mucho del lugar ya que todos nos dormimos temprano porque en la madrugada teníamos que partir hacia los géiseres y disfrutar del último día del tour.

Géiseres y Aguas termales

El último día es mucho mas relajado, empiezas viendo el amanecer en los géiseres y luego disfrutas de las aguas termales de Polques. Para entrar tienes que pagar una entrada, pero no hay nadie quién controle. Ten en cuenta que si vas a cruzar a Chile tendrás mucho menos tiempo para estar en las termas.

Yo andaba muy indecisa si meterme o no pero uno de mis compañeros de viaje me regaló su entrada ya que no tuvo tiempo para entrar porque él se iba para Chile. Gracias a eso decidí meterme !y fue increíble!.

El agua es muy calientita y revitalizadora, aparte disfrutas de la increíble vista a la laguna Chalviri, así que no lo dudes y ¡entra! (no te vas a arrepentir).

Luego de que nuestros amigos Chilenos se fueron, hicimos otras paradas antes de regresar al pueblo de Uyuni, como el bosque de piedras, un lugar que no tenia ni idea que existía.

Me gusta ir a lugares donde encuentre paisajes únicos y el altiplano Boliviano no fue la excepción. Muchas personas quieren ir a Bolivia sólo para conocer el Salar de Uyuni y optan por hacer el full Day, pero vale mucho la pena hacer el tour de 3 días y recorrer sus lagunas, sus desiertos de rocas, disfrutar de los atardeceres, observar su fauna, etc.

A veces sentirás tanto frío que dudarás si bajarte del Jeep o quedarte calientito adentro pero todo es tan fotogénico y hermoso que hasta pasar frío me hacía feliz.

Mirar esos paisajes me hizo imaginar esos cuadros pintados en óleo, con esos colores suavecitos que te dices a ti misma: ¿Realmente existe esos lugares?, a veces incluso me sentí en otro planeta. Definitivamente en este viaje aprecié uno de los paisajes mas impresionantes que vi en mi vida.

Desconexión total

Pensé que iba a sentirme un poco estresada al no tener señal durante 3 días que duraba el tour, pero fue todo lo contrario; me sentí tan aliviada de estar desconectada del mundo y dedicarme a disfrutar más de los paisajes que me rodeaban.

A veces es bueno no estar tan al pendiente de las redes sociales, incluso olvidarse un poco del estrés cotidiano, eso es lo bonito de viajar a lugares como el Salar de Uyuni, donde se puede tener una conexión profunda con la naturaleza y con uno mismo.

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